Su cuerpo estaba postrado frente al mio,
una mirada perdida como en marte,
sus manos tocando las mias
llevandome a recorrer lo mas prohibido de su piel.
De ella no brotó ni una señal de gusto o desagrado,
sólo dejaba que su cuerpo hablara solo
y me diga todo lo que en palabras no se expresa,
por una confusion o pura curiosidad.
Busque un comienzo o un final
pues solo halle el centro ...
la quimica que hubo ese instante
entre dos cuerpos perdidos.
Solo me quedé con el néctar de toda su piel,
mas no con el de sus labios...
no pude llegar a robarle un beso!
pero sí besé hasta la sombra de su retrato.
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